miércoles, 20 de junio de 2012

El rol de las instituciones educativas frente al bullying

La problemática del bullying tiene grandes matices, puesto que algunos profesores que han intervenido en casos de acoso moral han recibido el apoyo y agradecimiento de parte de los padres, como también en algunos casos también encontramos padres que les han pedido a los profesores,  que no se inmiscuyan o entrometan en sus asuntos.

alumno golpeando a su compañero
Surge entonces una pregunta  ¿Cómo detectar bullying en los centros educativos? mis compañeros y yo pensamos que existen varias soluciones, sólo está en que nos den la oportunidad de ser escuchados y se den validez a las opiniones de los estudiantes, creemos que en conjunto podemos mejorar y acabar con este problema que afecta a todos. 


Sabemos que no podemos  cerrar los ojos a la realidad y teniendo en cuenta  la Primera Encuesta Nacional de la Juventud ENAJUV, el 51% de jóvenes de 15 a 29 años reportó haber recibido maltrato psicológico en los colegios y el 48 %, maltrato físicoLas instituciones educativas deben  establecer reglas para evitar el bullying


El secretario nacional de Juventudes René Galarreta  manifestó: "Una herramienta valiosa para combatir el bullying sería registrar los casos específicos, podría ser la utilización de libros de incidencias de este fenómeno en las instituciones educativas;  manteniendo un buzón de sugerencias y de quejas siempre abierto a los estudiantes, tratando el tema a través de cursos, charlas informativas, conferencias o tutorías para los alumnos, padres de familia y profesores".


Otra solución al problema sería que los docentes trabajen asignaturas de educación en valores en sus sesiones de clase.


Una posible solución que proponemos los estudiantes micaelinos  para acabar con el acoso moral, es realizar  vigilancia con brigadas de alumnos voluntarios en las aulas, en el recreo, y en otras zonas de riesgo. Se debe considerar que la mayoría de los estudiantes que son maltratados por uno de sus compañeros de curso declaran que, la totalidad de las amenazas se realiza a la hora del recreo y en las aulas


docente impartiendo conocimientos
Ahora bien, es  más  que seguro que algunos docentes dirán, con justicia, que le estamos asignando una nueva tarea a las muchas que hoy deben asumir. 


Estamos conscientes que en el presente, como nunca antes en la historia de la educación, las exigencias que se les hacen a los docentes son múltiples y complejas. No sólo deben estar preocupados de la transferencia de los conocimientos disciplinarios, sino que además, deben ocuparse de una serie de temas y  desafíos propios del cambio época en que vivimos: la drogadicción, la sexualidad y la afectividad, la autorregulación de la conducta, la búsqueda de sentido de vida personal y colectivo, la construcción de una educación inclusiva y de calidad, los derechos humanos, el medio ambiente y el desarrollo sustentable; la tolerancia, la no discriminación, la diversidad social y cultural, la competitividad, la negociación pacífica de conflictos, la formación ciudadana y muchos otros aspectos.

A  nuestro parecer, respecto al fenómeno de  bullying, en especial al que tiene lugar en el salón de clases, es impensable  que el docente lo eluda o esquive. No sólo porque el bullying es un fenómeno que nos habla de intolerancia, discriminación, negación de la diversidad,  prejuicios, estereotipos, o porque está asociado con severos trastornos de salud mental y física  incluyendo depresión, ansiedad, suicidios y cuadros sicóticos sino que también porque el  clima escolar al interior del salón  de clase se ve categóricamente afectado a causa del bullying.



El entorno escolar

Se puede dar el caso de que la ausencia en clase  de un clima adecuado de convivencia pueda favorecer la aparición del acoso escolar. La responsabilidad al respecto oscila entre la figura de unos profesores que no han recibido una formación específica en cuestiones de intermediación en situaciones escolares conflictiva, y la disminución de su perfil de autoridad dentro de la sociedad actual.


A continuación mostramos un vídeo donde no sea generado un clima adecuado en el aula y ha favorecido la aparición de bullying


En nuestra opinión, son a lo menos dos los espacios en que los  profesores  pueden contribuir significativamente  para  prevenir, atender, y controlar el bullying en el salón de clase, las cuales son:


A. Desarrollo de un clima favorable

ambiente saludable entre compañeros
Podemos ver claramente que  en aquellas instituciones educativas  donde se  presentan un clima positivo y seguro, por medio de una comunidad integrada y con espíritu de equipo donde  existe satisfacción profesional, participación de los estudiantes y padres,  es muy seguro que el tipo  de relación que se establecerá entre profesor y estudiante favorecerá la buena comunicación y ante conductas desviadas no se responderá con  tiranía y coerción sino que se tratarán terapéuticamente. Está comprobado que las agresiones producidas dentro de las aulas de clase producirán un deterioro del clima escolar, que a su vez tendrá un impacto tanto en los estudiantes como en el profesorado. Un clima escolar caótico, estresante, no contribuye al desarrollo de un clima escolar favorable.



B. Motivar el desarrollo de  aprendizajes sociales relacionados con valores de convivencia

El aprendizaje de competencias sociales desde muy pequeños permite desarrollar en ellos interacciones de grupo enriquecedoras, estas  competencias que se vinculan con comportamientos capaces de prevenir y atender el bullying son a nuestro parecer, las que siguen a continuación:

1. Competencias relacionadas con la autorregulación social y emocional

La autorregulación social y  el autocontrol emocional  son competencias a las que los profesores les dedican mucho tiempo y esfuerzo, ya que se relacionan con el consumo de alcohol y drogas, con la sexualidad y la afectividad, con la violencia, la delincuencia, etc.

incentivando la practica de valores
La autorregulación social y el autocontrol emocional influyen en aspectos como la empatía, el control de impulsos, la resolución de problemas, el control de la ira, el reconocimiento de similitudes y de diferencias entre las personas, los procesos de comunicación y relaciones interpersonales, los pensamientos funcionales/disfuncionales, o procesos de confrontación de situaciones estresantes, todos los cuales se relacionan estrechamente con el fenómeno de bullying.


2. Competencias relacionadas con la la ética de la responsabilidad

La ética de la responsabilidad hace referencia, por un lado, a la autonomía moral que las personas tienen para  tomar libremente sus decisiones asumiendo las consecuencias de éstas y, por el otro lado, a la responsabilidad con el otro/otra. La responsabilidad con el Otro/Otra  se vincula  a un espectro que va desde percibir al Otro/Otra como un legítimo Otro/Otra, de identificar el estado interno  de otra persona, comprender sus sentimientos y pensamientos, sentir con los Otros/Otras, leer  sus señales no verbales, escuchar con receptividad y acogida, armonizarse con una persona, tener un comportamiento de hospitalidad y desarrollar un sentimiento de profunda empatía.


3. Competencias relacionadas con el respeto, la aceptación y la promoción de la diversidad social y cultural.

La intolerancia, la discriminación y la incapacidad de reconocer la diversidad social y cultural va ligada directamente con el bullying. Es por tal razón necesario que los docentes y profesores recalquen en los centro educativos el desarrollo de  solidaridad, la tolerancia , la no discriminación, el respeto por las distintas religiones, orientaciones sexuales. Por consiguiente, se hace necesario que se implante en el sistema educativo un reforzamiento  de un sistema educativo incluyente.


Lo importante es tener claro que ninguna estrategia es la ideal, cada caso debe verse como algo independiente, siempre tener en cuenta que estrategias utilizar y  tener en cuenta las características individuales de cada caso.

Las estrategias que se deben tener en cuenta en estos casos es que sean proactivas, que no culpabilicen a los estudiantes y que en cambio lo responsabilicen acerca de su conducta.

El bullying



En nuestro país se trata de un concepto nuevo, pero que va en incremento; cada vez más,  estudiantes lo experimentan, inclusive se han dado casos muy sonados con consecuencias graves. Asimismo, se ha detectado que este fenómeno está presente en todos los sectores de la población, no es exclusivo de algún nivel socioeconómico o género, aunque tiende a ser más común en varones.

Cuando se habla del bullying, no se hace referencia a una situación aislada de rivalidad, de riñas comunes entre jóvenes o de relaciones en las que un joven se lleva mejor con uno que con otro. Tampoco se refiere a la existencia de estudiantes tímidos, tranquilos o aislados. El bullying no es una conducta reactiva de jóvenes que experimentan situaciones como un divorcio de sus padres, la muerte de un familiar, etc., pues estas reacciones conductuales son pasajeras y reactivas a una situación que las podría ameritar y son tomadas como ocasionales y de corta duración.

En el caso del bullying estamos hablando de situaciones de agresión, tanto física como verbal y emocional, que no se detienen, que son intolerables y que se dan de manera prolongada y sostenida, generando daño psicológico tanto en la víctima como en el agresor.

Triángulo del Bullying: Agresor-Víctima-Espectador

 

Los participantes de toda situación de Acoso Escolar o Matoneo son tres: El Acosador, la víctima y el espectador. Se trata del denominado “Triángulo del Bullying”. ¿Podrías tú; identificar de cual lado te encuentras? a continuación  describiremos  detalladamente a dada uno de estos actores que intervienen este proceso tan doloroso y desgarrante.

Esta situación repetitiva e intencionada sólo se produce sí existen estos tres actores, lamentablemente todos haciéndose un daño irreparable y determinando según sus actuaciones, consecuencias funestas tales como la depresión, trastornos alimentarios y hasta el suicidio.
Los acosadores o bullys

 ¿Quiénes son verdaderamente los niños o jóvenes que catalogamos como acosadores o bullys? 
Podríamos decir que son aquellos niños que suelen ser fuertes físicamente, dominante, agresivos, impulsivos, que les gusta el poder por tal razón sienten placer amedrentando a los demás. También pueden ser niños que presentan esquemas disfuncionales dentro de su familia y pueden llegar a vivir esquemas de autoritarismo de violencia familiar y hasta de alcoholismo de uno de sus padres.


¿Qué ocasiona que un niño se convierta en bully? ¿Qué lo lleva a actuar de esta manera?
Las causas pueden ser muchas, pero en general se observa en niños con baja autoestima, que provienen de ambientes familiares donde se viven agresiones físicas o verbales constantemente, esto los lleva de manera inconsciente a desahogarse, posicionándose como agresores en los otros ambientes en que se desenvuelven.
También es común que el bully sea un hermano menor, quien quizá ha sido agredido, atosigado o dominado por hermanos adolescentes y que después adopta estas conductas con otros niños.



La víctima o agredido
Aunque cada vez suele ser más complicado identificar quien puede llegar a ser víctima de bullying, puesto que puede ser el más bajito, el más alto, el mejor alumno, el peor alumno. Sin embargo pueden ser niños o jóvenes que suelen ser sensibles, con capacidad de llorar con facilidad ante situaciones extremas, niños o jóvenes  que no soportan con facilidad chistes, niños que atraviesan una situación familiar complicada, o también niños o jóvenes que están atravesando por una situación dolorosa afectiva. Habitualmente, son niños o jóvenes  que no disponen de recursos o habilidades para reaccionar, son poco sociables, sensibles y frágiles, son los esclavos del grupo, y no reaccionan ante el acoso moral,  por vergüenza o por conformismo, siendo muy perjudicados por las amenazas y agresiones Sin embargo podemos catalogarlos así, sin olvidar que nunca hay un factor desencadenante.

Los espectadores
En la mayoría de las Instituciones Educativas se ha informado y explicado qué hacer frente a un caso de  acoso escolar, es decir que aunque no todos participan, conocen de qué se trata el problema, estos espectadores conocen perfectamente quienes son los agresores, a quienes intimidan y dónde es el lugar donde se realizan estos actos de humillación. Es difícil a veces preguntarse qué hacen los niños y adolescentes con esta información tan valiosa. Lo que  sí es fácil de entender es que ellos están creciendo y tienen un sistema de creencias que en ocasiones no les permiten tomar parte de las situaciones de acoso porque también sienten miedo a ser víctimas.
Los padres de familia  están preocupados sobre las consecuencias que puede tener el bullying sobre nuestros hijos y como sociedad debemos estar más conscientes del estrago y las repercusiones que pueden tener estas situaciones tanto sobre "niños bully" como sobre "niños buleados", ya que ambos pueden desarrollar como consecuencia cuadros clínicos o trastornos psiquiátricos. Y  los "niños espectadores";  aquéllos que vieron, oyeron y aunque no lo sintieron en carne propia,  adoptaron conductas periféricas, haciéndose insensibles debido a lo que presenciaron. En estos niños, la apatía, la falta de caridad y la insensibilidad, serán rasgos comunes y posiblemente arraigados en su personalidad; como sociedad no los debemos olvidar, pues también merecen nuestra preocupación y atención.

lunes, 18 de junio de 2012

Presentacion

Alumnas del 4° grado de Secundaria,  las responsables de la blog

Es posible destruir a una persona con insultos, miradas y sobrentendidos.

La finalidad de la blog es dar a conocer sobre el problema que se está generalizando en la actualidad en las diversas instituciones educativas de nuestro país, nos referimos al bullying; término que años atrás pasaba desapercibido, era completamente desconocido para la mayoría de los estudiantes, y hoy lo conocemos, no porque nos hayan enseñado nuestros profesores; desgraciadamente lo estamos conociendo porque cada día vemos por la televisión otro caso trágico que el bullying ha ocasionado.

Nuestro firme propósito con este trabajo es: Comunicar a nuestros compañeros de las diferentes instituciones educativas de nuestro país, que si dejamos que  este problema siga acrecentándose y  tome más fuerza en nuestras escuelas, estas dejarían de ser nuestro segundo hogar para pasar a ser: una casa de castigo, de humillación y abuso moral. Amigos, evitemos la agresión física y psicológica entre compañeros.

Compañeros, es preocupante, ver que  cada día nuestras escuelas están apareciendo más a menudo en las páginas de sucesos de los periódicos, que en la sección de educación y cultura, está preocupando seriamente a toda la población.  Estos episodios de violencia en los centros escolares  están causando "alarma social".

Los  trágicos sucesos protagonizado por tres estudiantes de diferentes instituciones; en Ayacucho; una niña de 13 años se quitó la vida. En Lima;  una menor de 10 años se ahorcó en su vivienda de San Juan de Lurigancho, "porque en el colegio nadie quería juntarse con ella y le rompían sus cuadernos", y el otro fue el de una niña de 12 años víctima de discriminación racial, la llamaban "alpaca, serrana, chola cochina", por su procedencia andina.

Estas decisiones fueron tomadas por la victima con la necesidad de prevenir y evitar la violencia en la escuela.

Compañeros, amigos,  estas muertes  pudieran haberse evitado, ¿En qué estamos transformando nuestro segundo hogar? reflexionemos, hay un dicho que dice "No hagas a otros lo que no deseas que te hagan a ti", ponte en los zapatos, de esa víctima del bullying.

Estos suicidios, nos sirva para que realicemos todos, un examen de conciencia, ante un fenómeno que no es nuevo, y que llevan padeciendo muchos de nuestros compañeros desde hace muchos años y que merece una reflexión colectiva y un urgente programa educativo anti-bullying. 

Es obvio que nuestros profesores  son la clave para el cambio. Si se puede sensibilizar a nuestros compañeros (alumnos) sobre los efectos perjudiciales de los comportamientos de intimidación, las futuras generaciones de niños y padres serán a su vez sensibilizada. El niño de hoy es el padre de mañana y con la adecuada formación todos podremos conseguir una sociedad en la que el acoso escolar pase a ser un recuerdo.

Este grave fenómeno social debe ser prevenido y desterrado de nuestra sociedad. Es momento de que los profesores, alumnos,  padres de familia y autoridades en general tomen en cuenta estos hechos que conllevan graves pérdidas de vidas humanas a tan temprana edad, poniendo en riesgo a toda nuestra sociedad.

Alumnos, maestros, padres de familia, tenemos que establecer sistemas de prevención, vigilancia y observación para adoptar medidas adecuadas a tiempo.